Credo: Creo en Jesucristo, su único hijo

La Buena Nueva: Dios ha enviado a su Hijo

La base central, el epicentro de nuestra fe y, por tanto, como aparece en el credo, es la condición de aceptación del enviado por nuestro Padre celestial, Jesucristo nuestro Señor.

Es fácil decir: Yo creo en Jesucristo, pero hay Tantas personas que dicen que saben algo o mucho sobre nuestro señor.

Esto se trata no es de saber mucho o muy poco sobre Jesús, sino de profundizar y escudriñar  en lo que significa decir: «creo en Jesucristo».

Existen tantas corrientes religiosas y para-religiosas que en su mayoría  hablan de un Jesús lleno de cualidades como las posee un ser humano, pero que finalmente es un hombre más como todos. Uno de los tantos que destacaron en la historia de la humanidad. En este tema vamos a ver quién es Jesús en realidad. Porque sin tener a Jesús en nuestras vidas, no tiene razón de ser es un sinsentido nuestro cristianismo:

En la catequesis lo que se enseña es a Cristo, el Verbo encarnado e Hijo de Dios y todo lo demás en referencia a Él; el único que enseña es Cristo, y cualquier otro lo hace en la medida en que es portavoz suyo, permitiendo que Cristo enseñe por su boca… Todo catequista debería poder aplicarse a sí mismo la misteriosa palabra de Jesús: «Mi doctrina no es mía, sino del que me ha enviado» (Jn 7, 16) (Cat. Nº 427; CT 6).

La segunda naturaleza de Jesús

III

¿Un dios que se hace hombre pero que, no obstante, sigue siendo dios? Extraño.

Es como uno que quiere bajar, pero quedándose arriba. Es como ése que quiere ser mi hermano e igual a mí pero que, no obstante, también quiere estar encima de mí, quiere ser mi padre, mi rey, mi amo y mi señor, y quiere mandarme, y quiere castigarme si no obedezco. Es como el otro que quiere ser tan pobre como yo pero que, no obstante, no se conforma si no es dueño de todas las cosas. O es como aquél que quiere ser, como yo, víctima de los tiranos y de las leyes de los poderosos, pero que, no obstante, también sueña con ser el todopoderoso que pone las leyes.

Y de eso tan extraño, de ese ente humano y divino a la vez, la Ortodoxia dice que es misterio inescrutable. E incluso le pone un nombre mágico: unión hipostática (dado que los nombres mágicos y esotéricos son los más apropiados para hablar de misterios insondables).

Pero yo digo: aquí no hay misterio inescrutable, sólo un dogma absurdo, una contradicción flagrante.

Y no creeré a la Ortodoxia: ésta tiene que elegir: Jesús o es amor o es Poder. Lo uno o lo otro, pero no ambas cosas. O es mi hermano o es mi Padre. O es mi igual o es mi Amo. O está conmigo o es mi Rey y está encima de mí. O me ama y me deja en libertad, o es mi Señor y emplea su Poder para amenazarme y castigarme.

¿Falso dilema? La Ortodoxia asegura que sí: dice que el Poder y el amor pueden ir juntos, que el Poderoso puede castigar por amor. Pero es que la Ortodoxia no escucha a Jesús: él dijo: cuando alguno te pegue, no pegues, no tomes venganza, no castigues, no ejerzas tu Poder; mejor ámale, dale su libertad, y corre el riesgo de que te pegue otra vez. Es preferible sufrir el mal que hacerlo.

Está muy claro: el Poder es el mal, la negación del amor.

Y no pueden, el Poder y el amor, caminar juntos. Porque no están de acuerdo.

IV

¿Un dios que se hizo hombre? ¿Será, pues, que se arrepintió de sus pecados?

La primera naturaleza de Jesús

I

Hay un Jesús que es un pobre carpintero, pero hay otro que es Rey del universo. Hay un Jesús que es un tonto: si le golpean la mejilla muestra la otra, y si lo crucifican pide perdón para sus verdugos. Pero hay otro que es Vengativo y Todopoderoso, y si alguno se pone contra Él, a ese pobre diablo le aguarda un eterno llanto y crujir de dientes. Hay un Jesús que está loco: predica el amor entre las fieras. Pero hay otro que es la Razón y la Cordura Infinitas, y es el Creador de todas las fieras. Hay un Jesús demasiado injusto: ama a todos aunque no lo merezcan, y ama todavía más a quienes menos lo merecen: rameras, parias y ladrones. Pero hay otro que es Matemáticamente Justiciero: Él premia a los decentes y castiga a los malos. Hay un Jesús pobre, que nada tiene y todo lo da. Pero hay otro que es Amo y Dueño del universo, Señor de todas las cosas, y que no sirve, sino exige que le sirvan. Hay un Jesús que es de carne y hueso, y sufre cada azote en su cuerpo, cada espina en su cráneo, cada clavo en sus manos, cada lanza en su pecho. Pero hay otro que es Inmaterial, Pensamiento Puro e Infinita Autocomplascencia: ¿qué dolor podrían causarle un azote, una espina, un clavo, una lanza, mil bombas atómicas, a tan Mayestática Inmutabilidad? Hay un Jesús que sueña con levantar un paraíso aquí mismo y para todos. Pero hay otro que hace siglos tiene un Paraíso muy lejos de aquí, aunque reservado para Su Alteza Infinita y Su Corte Predestinada.

(Y yo quiero saber: ¿hay dos Jesús o es uno solo?)

II

Jesús -dice la Ortodoxia- no es mitad hombre y mitad dios, sino completamente hombre y completamente dios. Pero no son dos, sino uno y el mismo -termina la Ortodoxia.

(Ah, vaya, Jesús es uno. Sólo que uno dos veces. Algo así como el Dr Jekyll y Mr Hyde. Dos personas, cada una completa, con todas sus virtudes y mañas. Pero eso sí: una sola y la misma sustancia).

Oración a la Santa Muerte

Es normal que en la actualidad muchas mujeres buscan poder seducir y enamorar a un hombre. Algunas lo consiguen de forma natural sin forzar en ningún momento el destino. Otras, en cambio, siempre tropiezan una y otra vez en el mismo error, quedando en la mayoría de las veces desilusionadas.

Si estás en la búsqueda de que un hombre se enamore perdidamente de ti, esta oración para enamorar puede ser el maravilloso comienzo de una bella e increíble aventura.

Esto que vas a llevar a cabo es sumamente normal, debes entender que no eres la única en hacerlo, recuerda a todas en algún momento nos llega el amor. Muchas cuando aun no tienen respuesta, caen en la desesperación. Por ese motivo, es que recurren a una oracion ala santa muerte, ya que es la mejor medida que se puede implementar.

Las mujeres por lo general estamos detrás de cualquier camino con el fin de enamorar a un hombre, pero cuando la seducción no tiene el efecto que esperamos, nada mejor que una poderosa oración.

De esta forma vas reconociendo tus necesidades, sentimientos y emociones, con el simple hecho de orar tú puedes cambiar el curso de tu vida.

7 Pecados Capitales: Gula

Cuando se habla de los 7 pecados capitales, se está hablando de aquellos vicios que se mencionan en las enseñanzas fundamentales del cristianismo, con la finalidad de instruir a los cristianos acerca de la moral cristiana y lo que se debe evitar. Y el hecho de que se emplee el término capital no hace alusión a la gravedad el pecado, sino a que el mismo da origen a otros pecados. Este es el caso del pecado capital Gula. Dicha expresión proviene de una palabra latín que significa glotonería, es decir, se relaciona con el consumo excesivo de la comida y de la bebida.

Al igual que la lujuria y otros pecados capitales, dejarse llevar por la glotonería puede originar otros pecados. ¿Por qué decimos esto? En el pasado, cualquier forma de exceso hacia algo podía entrar bajo la definición de este pecado. Esto quiere decir que si se consume algo de manera innecesaria y excesiva hasta el punto de llegar a un comportamiento destructivo, entonces se está cayendo en la glotonería. Un ejemplo de lo anterior puede ser abusar de ciertas substancias o caer en la borrachera.

Tomando en cuenta lo mencionado anteriormente, podemos llegar a la conclusión de que cuando una persona se deja llevar por la glotonería, esta última tiene repercusiones de índole moral en su vida.